COM - De todas
las extensiones, es la más utilizada por todos los
dominios. Esta extensión se utiliza principalmente
para entidades de tipo comercial, fundamentalmente multinacionales
o con carácter internacional, aunque puede ser solicitado
incluso por particulares.
El mayor inconveniente de esta extensión es su desmesurada
ocupación que deja muy poco margen a la creación
de nuevos registros.
NET - Es la
segunda opción que se suele tomar al encontrarse el
nombre de dominio buscado ocupado en la extensión COM.
También se registra por todas aquellas empresas propietarias
del COM que, por un coste mínimo, logran evitar una
posible competencia en un dominio paralelo que podría
hacerles incurrir en grandes costes. En su día estos
dominios son utilizados para soporte de redes de datos con
ordenadores conectados entre sí, normalmente de carácter
internacional.
ORG - Los dominios
.org se registran por entidades sin ánimo de lucro,
como asociaciones, fundaciones, difusión científica,
etc.. También, como ocurría con la extensión
NET suele ser registrado por las empresas para evitar a bajo
coste competencia en un dominio paralelo.
Una vez tengamos claro la extensión que preferimos
y siempre que nos sea posible optar por ella pensaremos en
un nombre de dominio que cumpla las siguientes condiciones:
Llamativo
- Debemos "animar" al usuario a que nos visite.
Fácil
de memorizar - Siempre intentamos que el usuario regrese y
por ello es una condición indispensable.
Claro -
El usuario debe ser capaz de intuir que se oculta tras nuestro
nombre de dominio.
General
- Cuánto más general sea el nombre y menos significado
local tenga tanto más mercado podremos cubrir.
Ahora la elección es suya. Las combinaciones posibles
son ilimitadas.